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martes, 26 de abril de 2011

Otra mirada de las cosas: Orden al desorden


Desde pequeños escuchamos frases como "No todo lo que reluce es oro", "Las apariencias engañan", "La primera impresión es la que cuenta".  ¿Es tan así?  Cualquiera de estas frases encierra algo de verdad a la vez que puede ser discutida e invalidada. 

Las mismas se aplican a personas, objetos, situaciones.  Ya sabemos que, desde distintos lugares (geográficos, temporales, de género, de la vida), el mismo hecho puede ser percibido y vivido de maneras totalmente diferentes.

Un día de humor sombrío, seguro veremos aquí una calavera antes que una dama sentada ante su tocador, mirándose al espejo.  

Pintura: "Todo es Vanidad" 
por Charles Allan Gilbert (September 3, 1873 – April 20, 1929)


Juguemos a mirar las cosas desde distintos lugares, observemos los objetos desde otra perspectiva,  a la vista de una necesidad o de un deseo, y veremos cómo nos sorprenden mostrándose transformados. 

En el sector jardinería, encontraremos estos canastos porta-macetas.  Colgados de la pared, a baja altura, son geniales para que los chicos puedan ordenar sus libros y juguetes.   

Si los ubicamos un poco más altos, nos sacan de apuros como organizadores en el baño (esponjas, juguetes, accesorios), en el lavadero (trapos, franelas, broches), en la alacena (papas, cebollas).  

¿Para qué los usarías en tu casa?

¿Qué hacés con las cajas de los pañuelos descartables?  

¿Guardás las bolsitas de plástico para reciclarlas? 













Muchos hoteles proveen a sus huéspedes con gorras de baño.  Cuando armás el bolso para volverte a casa, después de las vacaciones, podés usar esa gorra para envolver las chinelas, las ojotas o un par de chatitas, para proteger las otras prendas.







Este organizador para colgar detrás de la puerta está confeccionado con un toallón, un listón de madera y una cinta gross para colgarlo.

El toallón mide 48 x 100 cm aproximadamente.  Doblar el toallón, sobre el revés, en un extremo 4 cm, formando un dobladillo por donde pasar el listón.  Marcar con alfileres.
Dar vuelta, y sobre el derecho, superponer el toallón 13 cm para formar la primer hilera de bolsillos.  Sujetar con alfileres.
Repetir la superposición con el toallón restante, formando la segunda hilera de bolsillos.  Sujetar con alfileres.
Luego, sujetar con alfileres la separación vertical de los bolsillos (dos o tres por hilera, de acuerdo al tamaño de los objetos a guardar).
Coser siguiendo la marca de los alfileres y por los laterales, cuidando de no coser las aberturas del dobladillo por donde se deslizará el listón de madera y las aberturas de los bolsillos.
Atar la cinta gross en los extremos del listón y colgar.  (Ver acá)

Volvamos a los canastos, fruteras, hueveras y similares de alambre o de metal.  Estos organizadores de cocina o de ducha se adaptaron ligeramente de función para ordenar materiales para manualidades, cintas y papel de envolver. 

  

El dispenser de rollos de papel higiénico también se recicló para ser útil en la sala de manualidades.  Las lapiceras, lápices, llaves y monedas que tenemos desparramados sobre el escritorio o en la mesita a la entrada de casa se organizan fácilmente con un set de baño (porta cepillo de dientes y jabonera).

 

Los rollos de cinta adhesiva, piolín, cordones, listones, cintas para envolver regalos, o bijouterie: collares, pulseras, accesorios, encontrarán su percha en los portarrollos de papel de cocina o en un pequeño toallero para mesada.  

 

¿Alguna vez se te ocurrió que podrías reciclar algún sobrante de canaleta de desagüe utilizándolo en el interior?  

Como ves en esta foto, colgando un par de canaletas de bronce (puede ser zinc) sobre la pared conseguimos un dispenser para cintas.  

Podríamos también utilizarlo como una maceta con aromáticas, cactus o alguna planta colgante.
En el sector de limpieza del supermercado, bazar o comercio especializado en artículos de plástico se consiguen estos canastitos pensados para que podamos guardar y transportar los elementos de limpieza  de acá para allá, en un solo viaje.   Son también muy útiles para organizar nuestros hobbies.  Nos permiten tener todo lo que necesitamos (los CDs preferidos, el material de lectura, los anteojos, teléfono celular, protector solar, etc. ) para disfrutar de un rato al sol, en un solo lugar.  No más idas y vueltas buscando y trasladando objetos.  ¿Salió el sol?  La canasta está lista. 
Tubos de PVC, los envases de las papas fritas, los rollos del papel de cocina, se pueden reciclar para ordenar los lápices, agujas de tejer, pinceles.  Apilados y pegados unos con otros sobre la superficie de trabajo o colocados sobre los soportes para vasos y copas bajo una estantería.



Estoy enamorada de este canasto metálico, colgado de un soporte central, transformado en candelabro.  Un set de frascos de vidrio, con sus correspondientes velas en tono pastel,  iluminan una velada al aire libre.  

Los caireles de cristal despedirán brillos multicolores al reflejar la luz de las velas.



Para ver capítulos anteriores de la serie "Otra mirada de las cosas", hacé click acá, acá, acá, acá, acá.







Fuentes:
http://www.realsimple.com 
http://www.sunset.com
http://www.marthastewart.com 
http://www.bhg.com 
http://sunnysblog.typepad.com/.a/6a00d83452b82f69e20147e0ca9f4f970b-500wi
http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Allan_Gilbert
http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Allan_Gilbert
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